sábado, 28 de mayo de 2022
 
 
7/1/2021
     
La muerte de Diego Maradona

Los “garabatos” del doctor Luque y la “bomba” de un cirujano



Tres hojas desparramadas sobre un escritorio y una declaración al pasar de un médico que se hizo conocido por otro caso. Dos detalles que claramente no deberían tener nada que ver pero que la muerte de Diego Armando Maradona (60) pueden unir indefectiblemente.

La investigación del equipo de fiscales creado por decisión del fiscal general de San Isidro, John Broyad, se centra en tres ejes: si hubo negligencia médica y, por lo tanto, un eventual "homicidio culposo", quién tuvo responsabilidades sobre ese posible delito y si la muerte de Maradona se pudo haber evitado.

Bajo la lupa de Laura Capra, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren hay dos personajes centrales: el médico neurocirujano Leopoldo Luque (39) y la psiquiatra Agustina Cosachov (35). Los domicilios y los consultorios de ambos fueron allanados, sus teléfonos secuestrados y peritados.

De la casa de Luque, en calle 30 de Septiembre al 1800, de Adrogué, se llevaron todo lo relacionado a Maradona. A los investigadores les llamó la atención una serie de papeles. En concreto, tres planillas: una de ellas era una solicitud de historia clínica del Diez a la Clínica Olivos con una supuesta firma de Diego y otra era similar pero en vez de una "firma" tenía unos 20 "garabatos" simulando la rúbrica de Maradona. La tercera era una hoja con la firma de Maradona escaneada y a su alrededor otra serie de "garabatos", en otra intención de imitarla o simularla.

Todo esto llamó y llama la atención de los investigadores, a tal punto que ya se solicitó una pericia caligráfica para determinar quién hizo esos trazos y con qué fines. "Sospechamos que había una intención de falsificar la firma, que no es la que todos conocemos, la de los autógrafos, sino que es la que Diego usaba para firmar documentos, etc. No es un delito en sí mismo. Sí lo podría ser si con esa firma se hizo algún trámite. Todo se está investigando. Lo que sí nos da es más elementos para sospechar que el combo de irregularidades era importante", le confió a Clarín una fuente con acceso a la causa.

La pericia, que se hará en los próximos días, tomará como referencia, desde ya, una firma indubitable, veraz, de Maradona y se la cotejará con los "garabatos". La historia clínica de Diego es un punto en la investigación. Y será parte, desde ya, de lo que la Junta Médica revisará a partir de fin de mes, cuando finalmente se conforme.

El equipo de fiscales está aún avanzando en la recolección de todo el historial médico del astro. "Se está reuniendo todo el material de las historias clínicas y recién ahí se conformará la Junta Médica", agregó la fuente.

Otra novedad en la investigación es que se llamará a declarar a un médico que hizo una declaración llamativa en un programa de televisión. Se trata de Yamil Ponce, un reconocido cirujano cardiovascular que cobró notoriedad pública tras operar a Joe Wolek y Christoffer Persson, dos turistas que sufrieron asaltos violentos y estuvieron al borde de la muerte. En ambos casos, el doctor estaba en la guardia del Hospital Argerich.

Días atrás, en una entrevista durante el programa de la conductora Maju Lozano (Canal 9), Ponce contó que fue consultado por el entorno de Maradona y se dio un intercambio muy particular. "Una semana antes de su fallecimiento me llamaron. No era su entorno fijo, no era su familia. Una médica me dijo que necesitaban que vaya un médico a domicilio con todo su equipo porque necesitaba una atención. Me llamó la atención esto porque pensé ‘cómo puede ser, si tiene su médico personal y debe tener toda una internación domiciliaria’”, dijo. El relato no terminó allí.

“Obviamente me dijeron que quería que yo vaya a domicilio. Se le pasó un presupuesto y me dijeron ‘no, mirá, ni ahí van a pagar eso’ y ‘tanto lío por un par de recetitas’... Ellos no querían paracetamol. Creo que estoy tirando una bomba, ¿no?”, cerró.

Esto fue tomado y tenido en cuenta por el equipo de fiscales y el llamado a testimonial de Ponce es inminente. "Nos da un parámetro más de lo que sucedía alrededor de la salud de Maradona. Era un descontrol total", remarcan en la investigación respecto al accionar de los dos responsables médicos de Diego (Luque y Cosachov) y de las condiciones en la que se desarrolló esa "internación domiciliaria" en la casa alquilada dentro del country San Andrés de Tigre.

Maradona, la mayor figura de la historia del fútbol mundial, murió a los 60 años el 25 de noviembre pasado al mediodía, a dos semanas de su externación de la Clínica Olivos, donde había sido sometido a una neurocirugía por un hematoma subdural en el cerebro.

La autopsia determinó que el "10" murió como consecuencia de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada" y descubrieron en su corazón una "miocardiopatía dilatada".

De acuerdo con los resultados de los estudios toxicológicos realizados, Maradona no tenía alcohol ni drogas ilegales en su organismo, como tampoco medicación cardiológica, aunque sí detectaron psicofármacos.


   
     
 
 
 
 
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